Es fundamental cultivar el hábito del ahorro para poder tener una buena salud financiera. Cuanto antes empecemos a hacerlo mejor, pero nunca es tarde. Para poder ahorrar es preciso tener un mínimo de cultura o educación financiera (si no es muy complicado) y una buena planificación.
Ahorrar es reservar parte de los ingresos actuales para asegurar el futuro. En esta nueva entrada vamos a ver cómo lo podemos lograr definiendo una serie de pasos y dando algunos consejos que nos permitan cultivar e implementar el hábito del ahorro.
¿Qué es el ahorro y por qué es importante?
Ahorrar es no gastar el dinero para poder acumularlo. En vez de gastarlo, el ahorrador decide guardar ese dinero en activos de bajo riesgo (como el efectivo) para cubrir una necesidad o emergencia futura, siendo recomendable depositarlo en algún producto financiero diseñado para tal fin (de muy poco riesgo), que te proporcionará algunos intereses.

Invertir, en cambio, significa arriesgar parte de ese dinero con la esperanza de ganar más a cambio. Puedes ganar mucho, pero también puedes no ganar nada e, incluso, puedes perder todo el dinero invertido. La diferencia entre ahorrar e invertir es precisamente esa incertidumbre o riesgo, mayor o menor según el producto.
Como se describe en economipedia, el ahorro es el primer paso para tener una buena salud financiera. Y mejorar tu salud financiera, va más allá del dinero: va de la libertad de decidir cosas como cuánto tiempo paso con mis personas favoritas, a qué lugares quiero viajar o qué trabajo es el que más ilusión me hace.
Tener una buena salud financiera nos permite:
- Combatir la inflación
- Pasar más tiempo con las personas que nos importan
- Poder dedicar más tiempo a nuestras aficiones
- Dormir más tranquilos
- Planificar mejor nuestra jubilación
- Comprar mejor
- Estar más tranquilo en momentos de emergencia (como perder el trabajo)
Para empezar a ahorrar, haz un presupuesto, fija metas claras, reduce gastos innecesarios y automatiza el ahorro, destinando un porcentaje de tus ingresos (como el 10% o 20%) a una cuenta separada, usando métodos como la regla 50/30/20 para equilibrar necesidades, deseos y ahorro, y construyendo un fondo de emergencia.
Pasos Clave para Empezar a Ahorrar
1. Hacer un diagnóstico de nuestras finanzas:
Antes de empezar a ahorrar es fundamental que hagamos el siguiente análisis:
Calcular nuestros Ingresos y Gastos: Anotar todo lo que entra y lo que sale (alquiler, comida, transporte, ocio, deudas). Podemos ayudarnos de apps, Excel o un cuaderno.
Identifica nuestras Prioridades: Conocer nuestros gastos esenciales y dónde se nos va el dinero en cosas no tan necesarias (suscripciones, salidas, compras impulsivas).
2. Establecer nuestras metas:
Tenemos que definir objetivos a corto plazo (las entradas para un concierto), mediano (nuestras próximas vacaciones) y largo plazo (pago inicial de nuestra casa o nuestra jubilación). Tener metas nos da un propósito para ahorrar.
Es importante que estas metas sean claras y realistas, si no es posible que nos desmotivemos y abandonemos antes de tiempo nuestra misión (ahorrar para el objetivo más complicado que a priori será el objetivo a largo plazo).
3. Reducir nuestros gastos y evitar deudas:
Como aumentar nuestros ingresos es probable que resulte complicado (al menos en el corto plazo), el siguiente paso sería analizar qué gastos podemos eliminar para poder aumentar nuestra capacidad de ahorro. En una de las primeras entradas ya se daban algunos trucos para poder ahorrar.
Recorta lo innecesario: Comer menos fuera, comparar precios, cancelar suscripciones no usadas.
Evita Deudas Innecesarias: Debemos priorizar el pago de nuestras deudas con intereses altos y debemos evitar endeudarnos de nuevo en la medida de lo posible. Y en caso de endeudarnos, hacerlo con intereses bajos (<2-3%). De otro modo, en lugar a ahorrar lo que haremos es pagar intereses (a otros) durante el periodo que dure la deuda (en lugar de ahorrar).
4. Automatizar nuestro ahorro:
«Págate a ti primero»: Tan pronto recibamos nuestro sueldo, lo primero que deberíamos hacer es transferir automáticamente el porcentaje de ahorro que hayamos definido a una cuenta diferente (de ahorro o inversión).
Esta es una de las ideas expuestas por George S. Clason en su famoso libro «El hombre más rico de Babilonia» y que también han defendido otros escritores clásicos en educación financiera como Robert Kiyosaki o Brian Tracy.
5. Construir nuestro fondo de emergencia:
Uno de los primeros objetivos que nos deberíamos marcar a la hora de empezar a ahorrar y hacerlo con sentido y de forma sistemática, debería ser crear nuestro fondo de emergencia.
El fondo de emergencia (dinero ahorrado para emergencias) debería ser idealmente el dinero suficiente para cubrir 3 a 6 meses de nuestros gastos básicos.
Esto nos dará seguridad ante imprevistos (por ejemplo una avería del coche o una visita inesperada al dentista) y además evitará que nos tengamos que endeudar por ello a un interés elevado (generalmente los préstamos de cantidades bajas y a corto plazo son los que tienen intereses más altos, precisamente porque se aprovechan de la urgencia del que los solicita).
6. Abrir una cuenta de ahorro/inversión:
Si no la tenemos ya, es fundamental tener una cuenta de ahorro diferente a nuestra cuenta bancaria (la que usamos para recibir nuestros ingresos y pagar nuestros gastos diarios) para poder apartar (y no tocar) el dinero que ahorremos.
Es importante que este dinero que ahorramos nos genere intereses, por eso es importante informarse y busca productos bancarios (cuentas remuneradas, depósitos…) que nos permitan ganar un poco de interés por el dinero ahorrado. Seguramente no nos darán muchos intereses (quizás el 2 o 3%) pero es mucho mejor que tenerlo en la cuenta corriente sin generar nada (y de este modo perdiendo poder adquisitivo por el efecto de la inflación). Además gracias a la magia del interés compuesto, aunque sea poco a poco, podemos conseguir que nuestros ahorros se multipliquen.
7. Hacer crecer nuestro dinero:
Una vez que tengamos nuestro fondo de emergencia cubierto, podemos considerar empezar a invertir parte de nuestros ahorros, aprovechando el interés compuesto para que tu dinero genere más dinero con el tiempo.

Sin embargo es preciso formarse, informarse y asesorarse antes de lanzarse a invertir en productos más complejos o de mayor riesgo como son acciones, fondos de inversión, ETFs, oro, criptomonedas, puesto que estos productos pueden generar grandes beneficios, pero también grandes pérdidas.
8. Ser constante y organizado
Ahorrar requiere de tiempo y paciencia puesto que es imposible generar un colchón financiero (unos ahorros) de la noche a la mañana (si no nos toca la lotería), por eso es preciso que seamos constantes. Lo ideal es empezar poco a poco, con una cantidad que no nos suponga un gran esfuerzo y poco a poco ir adquiriendo el hábito de ahorrar cada mes y en la medida de lo posible ir aumentando la cantidad destinada al ahorro.
Otro consejo que puedo dar es que anotemos la evolución de nuestros ahorros, para ello podemos utilizar apps como fintonic, una hoja excel o incluso un cuaderno (en esta entrada anterior hay más ideas de Herramientas para controlar y hacer crecer mis ahorros). Si anotamos lo que ahorramos y vamos viendo la evolución mes a mes, nos motivaremos para seguir ahorrando y ver como cada mes tenemos un poco más de dinero en nuestro cuenta de ahorro que el anterior. No solo eso, si nuestros ahorros generan intereses, iremos viendo poco a poco como nuestro dinero crece más y más rápido cada mes.
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